Sacristans play an essential role in the liturgical life of the parish by ensuring that the church building, sacred vessels, linens, vestments, and all materials are prepared with care and reverence for the celebration of the liturgy. Through their diligent service, they help create order, and ensure preparation that supports clergy in leading the faithful in prayer.
A sacristan is one who has special care for the spaces and materials used in the celebration of the liturgy. The sacristan assures continuity and accountability in the preparation and care of the church building, altar, credence table, sacristy, and all items needed for worship. This ministry includes setting up for Mass and other liturgies, caring for sacred vessels and linens, and maintaining inventory.
Those called to serve as sacristans should:
Formation for sacristans includes:
There is no formal commissioning rite for sacristans. However, it is highly recommended that new Sacristans be publicly blessed using the Rite for the Blessing of Sacristans found in the Book of Blessings, Chapter 62.
Sacristans are responsible for the following:
Before Liturgy (Setup)
Care of Items
During Liturgy
After Liturgy
Pastors can provide formation for sacristans locally. The Archdiocese offers periodic Sacristan Formation Sessions (in English and Spanish) through the Office of Worship. These workshops cover theology, spirituality, practical skills, liturgical space, vessels, linens, and candles. For the most current workshop schedule and registration, visit the Archdiocesan course registration portal: https://capernaum.leadlms.com/course/416
Los sacristanes desempeñan un papel esencial en la vida litúrgica de la parroquia al asegurar que el edificio de la iglesia, los vasos sagrados, los paños, las vestiduras y todos los materiales estén preparados con cuidado y reverencia para la celebración de la liturgia. A través de su servicio diligente, ayudan a crear orden y una preparación adecuada que apoya al clero en la guía de los fieles en la oración.
El sacristán es la persona que tiene especial cuidado de los espacios y materiales utilizados en la celebración de la liturgia. El sacristán asegura la continuidad y la responsabilidad en la preparación y el cuidado del edificio de la iglesia, el altar, la mesa de credencia, la sacristía y todos los elementos necesarios para el culto. Este ministerio incluye preparar la Misa y otras celebraciones litúrgicas, cuidar los vasos sagrados y los paños, y mantener el inventario.
Quienes son llamados a servir como sacristanes deben:
La formación para los sacristanes incluye:
No existe un rito formal de comisión para los sacristanes. Sin embargo, se recomienda encarecidamente que los nuevos sacristanes reciban una bendición pública utilizando el Rito para la Bendición de los Sacristanes que se encuentra en el Libro de Bendiciones, Capítulo 62.
Los sacristanes son responsables de lo siguiente:
Antes de la Liturgia (Preparación)
Cuidado de los Elementos
Durante la Liturgia
Después de la Liturgia
Los párrocos pueden ofrecer formación local para los sacristanes. La Arquidiócesis ofrece sesiones periódicas de Formación para Sacristanes (en inglés y español) a través de la Oficina de Culto Divino. Estos talleres cubren teología, espiritualidad, habilidades prácticas, espacio litúrgico, vasos sagrados, paños y velas. Para consultar el calendario actualizado de talleres y registrarse, visite el portal de inscripción de cursos de la Arquidiócesis: https://capernaum.leadlms.com/course/368